Ayuda a combatir la placa dental, así como la proliferación de las bacterias que provocan las caries.
A su vez, deja un aliento fresco en la boca.
Su fórmula a base de flúor, y sin alcohol, trata suavemente las paredes bucales y encías, sin ocasionar molestias o irritaciones.
También, deja los dientes más blancos y protege contra la aparición de nuevas manchas superficiales en la dentadura.
Aplicar después del cepillado dental.
Enjuagar la boca durante unos minutos.
Tras su uso, escupir y enjuagar con agua para eliminar el sabor.
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